ARTICULOS SOBRE MEDICINA Y SALUD


 

Actualizado 07/03/2016




HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE LAS PRIMERAS OPERACIONES QUIRURGICAS


La medicina, de un modo u otro, es una profesión casi tan antigua como el hombre mismo. En cuanto a la cirugía, que es la rama de la medicina que se ocupa particularmente del tratamiento manual de las lesiones y de las enfermedades, viene siendo practicada desde hace varios siglos, aunque sólo desde el diecinueve comienza a ser considerada como algo más que un aspecto inferior de la profesión médica. Los “físicos”, con sus ensalmos y brebajes, fueron hombres importantes en la medicina primitiva.


Excavaciones realizadas en la antigua ciudad de Ur han sacado a luz varios cuchillos de bronce, que parecen haber sido instrumentos quirúrgicos. Los arqueólogos han descubierto varios cráneos pertenecientes a las edades de la piedra y del bronce, donde se pueden ver incisiones perfectamente redondas. Estas incisiones fueron hechas en vida del paciente, pues hay prueba de su curación. Prácticas análogas se realizan todavía entre algunas tribus primitivas, para “aliviar” la epilepsia, la locura, etc.

Los griegos tuvieron grandes conocimientos quirúrgicos; los dos médicos más famosos fueron Esculapio e Hipócrates. Los romanos también tuvieron sus cirujanos; el más notable fue Galeno (de origen griego). Muchos de sus trabajos estaban dedicados a las lesiones que se producían en las luchas de gladiadores. Galeno hacía distinciones entre el músculo, el nervio y el tendón y describió técnicas para ligar los tendones rotos.

Además, trató las enfermedades intestinales e hizo extirpaciones de amígdalas. Muchos de los supuestos instrumentos quirúrgicos encontrados en las ruinas de Pompeya eran de bronce, y algunos, de acero. Desgraciadamente, durante siglos la cirugía tuvo muy pocos progresos.

Hay referencias de varias operaciones para extirpaciones de excrecencias y de piedras o cálculos, pero muy pocos fueron los conocimientos acumulados. Una de las primeras obras ilustradas sobre cirugía fue escrita por un árabe llamado Albucasis, que vivió desde el año 936 al 1013 de nuestra era. Habla acerca de los instrumentos, de operaciones para la extracción de cálculos (por ejemplo, en la vejiga) y sobre el tratamiento de las fracturas y dislocaciones.

A través de la Edad Media, los cirujanos adquirieron gran experiencia en las heridas de guerra y sus modos de tratarlas, pero no pudo desarrollarse un avance general de esta ciencia, porque estaba prohibida la disección de cadáveres. De hecho, no pudieron perfeccionar sus conocimientos. Uno de los más grandes cirujanos de la época fue el francés Guy de Chauliat (1300-1367).

Su libro titulado Chirugia Magna llegó a significar un avance cuando se imprimió, por fin, en 1478. Preconizaba el uso de bragueros para curar las hernias, aunque también desarrolló una técnica operatoria para tratar esta enfermedad. Se cree que fue Chauliat el primero en tratar las fracturas mediante métodos de tensión (esto es, usando grandes pesas suspendidas de cuerdas, para mantener el miembro extendido en correcta posición).

También a él se debió el método de colgar una cuerda a cierta altura sobre los pacientes, para que éstos, agarrándose a ella, pudieran moverse más fácilmente. Por otra parte, Chauliat insistió en la importancia que el conocimiento de la anatomía tiene para la cirugía.

La invención de la pólvora trajo consigo la producción de heridas más profundas y graves, lo que tuvo una gran influencia en la cirugía. Fueron aumentando los conocimientos acerca del cuerpo humano y de cómo había que tratar varios tipos de heridas. El Renacimiento dio en Europa un nuevo impulso al estudio de la anatomía y, con él, al consiguiente desarrollo de la cirugía.

Ambroise Paré (1510-90) fue uno de los grandes cirujanos de este período. Estuvo en el ejército y realizó una gran labor entre los heridos. Ideó nuevos procedimientos para curar las heridas y también reemplazó la cauterización (es decir, la quemadura) por las ligazones (ataduras), para evitar la hemorragia. Asimismo, proyectó miembros artificiales.

Durante los siglos XVI, XVII y XVIII , los conocimientos anatómicos   aumentaron   enormemente.   William Harvey   demostró   cómo se realizaba el funcionamiento del corazón y la circulación de la sangre, y Malpighi constató cómo la sangre pasaba de las arterias a las venas, por medio de numerosos y diminutos vasos capilares. Dos importantes cirujanos del siglo xviii fueron William Cheselden y John Hunter.


Primeros Quirófanos Parecido a los de Hoy

El primero se hizo famoso por sus operaciones para la extracción de cálculos en la vejiga, aunque también fue cirujano general y profesor. John Hunter fue investigador, además de cirujano. Como consecuencia de ciertos experimentos realizados con un ciervo descubrió que, cuando se liga una arteria, otras pequeñas arterias pueden llegar a desarrollarse para desempeñar la función de la principal. El primer paciente humano a quien sometió a tal operación tenía un tumor en una arteria de la rodilla, estado que anteriormente requería una amputación. El resultado fue un completo éxito.

Contrariamente a todos estos progresos en el estudio de la anatomía y de la técnica quirúrgica, las operaciones estaban limitadas por las angustias y dolores que se causaban a los pacientes, puesto que por entonces no había anestesia. Los cirujanos no eran estimados por su habilidad, sino por su velocidad en realizar la operación, y los mejores fueron capaces de amputar una pierna en menos de un minuto.

En 1800, se fundó el Royal College of Surgeons (Real Colegio de Cirujanos) y la cirugía se elevó a un plano más alto dentro del campo de la medicina. Empezaron a funcionar los grandes hospitales y la enseñanza de la anatomía fue incrementándose.

En 1799, Humphrey Davy descubrió que el óxido nitroso (gas hilarante) podía aliviar el dolor, y sugirió su uso en odontología. Pasaron algunos años, sin embargo, antes que un dentista estadounidense, llamado Wells, lo usase para la primera extracción indolora (1844). Usado solo, el óxido nitroso no resulta muy apropiado, por lo que pronto fueron probados otros compuestos. El éter y el cloroformo se utilizaron ampliamente.

La primera operación con anestesia de éter fue realizada en América, en 1846, y en el mismo año Robert Listón llevó a cabo en Londres una amputación, en un paciente sometido al gas del éter. James Simpson, cirujano de Edimburgo y pro;ej;r de obstetricia, decidió que el éter no era aconsejable en dicha rama y buscó otra sustancia. La encontró en el cloroformo, que le proporcionó a él y a sus amigos un buen número de noches felices. Enfrentándose con la oposición religiosa, empezó a usar el cloroformo para ayudar a sus pacientes. La oposición, sin embargo, cesó cuando trató con éxito a la reina Victoria en el nacimiento del príncipe Leopoldo.

Desde estos simples comienzos, el estudio de los anestésicos fue desarrollándose hasta hoy, que se usa una gran cantidad de ellos. Los nuevos compuestos evitan, en general, los desagradables efectos posteriores y son menos peligrosos. Muchos pueden ser administrados mediante una simple inyección y relajan completamente todos los músculos.

Este hecho es muy importante, porque, de otro modo, las “contracciones musculares” del paciente dificultan la labor del cirujano. Las anestesias locales son ampliamente usadas en odontología y para algunas operaciones abdominales. La cocaína, y otras sustancias análogas, al ser inyectadas paralizan los nervios de la región. No puede sentirse dolor mientras los nervios estén así afectados.

La aparición de los anestésicos ofreció nuevas posibilidades para un gran número de operaciones difíciles, que requerían mucho tiempo para practicarlas.. Esto no constituyó, sin embargo, el final de los problemas del cirujano. Aproximadamente, la mitad de las operaciones terminaba de un modo fatal para el paciente. Toda operación torácica o abdominal significaba una muerte casi segura. Esto no era debido a una deficiente cirugía o falta de cuidado, sino a las infecciones subsecuentes a la herida.

Incluso a tan ilustres cirujanos como Robert Listón y James Syme, se les morían, por esta causa, muchos de sus pacientes. Las secuelas de las operaciones (gangrena, descomposición y pus) eran consideradas etapas obligadas de la curación.

Aunque algunos cirujanos griegos aconsejaron la conveniencia de lavarse las manos antes de intervenir a los pacientes, este aspecto fue olvidado y la mayoría de los médicos usaban la chaqueta manchada de sangre. Cuanto mayor fuera la cantidad de sangre de la chaqueta, mayor era la reputación del cirujano. Para superar las calamidades de la sepsia (infección producida por gérmenes) tenemos que llegar a Joseph Lister (1827-1912), un cirujano muy escrupuloso y eminente.

Desanimado por las vidas perdidas en los procesos postoperatorios, incluso de las más pequeñas intervenciones, se propuso averiguar la causa. Habiendo sido informado acerca de los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones, Lister dedujo que las heridas infectadas y la putrefacción eran debidas a los microbios existentes en el aire. Hoy sabemos que estaba en lo cierto.

Buscó algo con qué destruir los gérmenes y, durante un tiempo, usó preparaciones de ácido fénico. Trataba las heridas, los vendajes y todos los instrumentos con fenol para matar los gérmenes. Estos procedimientos antisépticos (contra los gérmenes) están reemplazados hoy por los sistemas asépticos (es decir, sin gérmenes), donde todas las cosas usadas en el campo operatorio se hallan esterilizadas (libres de gérmenes). De cualquier modo, fue a Lister a quien le cupo la honra de demostrar que la sepsia podía ser evitada.

El escenario quedaba ya preparado para posteriores avances en la cirugía y en la extensión del campo de las operaciones. Lister demostró el éxito de sus métodos y se desarrolló la cirugía conservadora (es decir, que cura los miembros en lugar de amputarlos) . Se pudo, entonces, abrir la cavidad corporal, incluso el cerebro, con pequeño riesgo, y continuaron apareciendo nuevas técnicas e instrumentales.

Las transfusiones de sangre y el descubrimiento de los antibióticos ayudaron al cirujano, y hoy pueden ser llevadas a cabo operaciones muy largas con bastante seguridad. Durante la segunda guerra mundial se han realizado avances espectaculares en el tratamiento de las heridas, principalmente debidos a los antibióticos y a la cirugía plástica.

Con todos los progresos de la anestesia y de las técnicas operatorias, el corazón seguía siendo intocable aún. Interrumpir la circulación de la sangre durante un minuto suponía un daño irreparable para el cerebro. Sin embargo, hace pocos años, se descubrió que, si se enfría el cuerpo por debajo de la temperatura normal, las necesidades de oxígeno disminuyen. Enfriando el cuerpo (hipotermia) por inmersión en agua helada o haciendo circular la sangre a través de uña máquina refrigeradora, se han realizado operaciones hasta de 45 minutos de duración. Ahora son posibles operaciones más largas, usando el corazón-pulmón artificial.

Esta máquina realiza la misión del corazón y de los pulmones, mientras aquél o alguna de las arterias principales están siendo intervenidas. El éxito de las operaciones a corazón abierto se debe al funcionamiento de estas máquinas.

Actualmente todas estas técnicas han sido superadas por la exponencial evolución tecno-informática del siglo XX, pero no hay dudas que la escalera al éxito de hoy, son aquellas grandes ideas y métodos con que se realizaron las primeras intervenciones quirúrgicas, las cuales, muchos de ellas no tuvieron finales felices, de todas maneras aquellos transplantes que parecían imposible, pudieron hacerse y abrir una gran esperanza de vida a millones de pacientes.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 91 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología -Historia de las Cirugías –


VENTAJAS DE SER VEGETARIANO

¿Vegetariano o carnívoro? Este es uno de los debates más controvertidos, fluidos y emocionalmente intensos en relación a la alimentación. Una de las razones es la amplia gama de temas que abarca, que aún hoy se encuentran sin resolver: la salud, la nutrición, las preocupaciones ambientales, el bienestar animal y la ética.

Hellofood, una plataforma online para realizar pedidos de delivery de comida, recopiló datos para averiguar cuáles son los pros y contras de ser vegetariano o carnívoro. Hay diversos puntos de vista: unos representan firmemente un lado y otros toman otra postura, y algunos piensan que la respuesta está en algún lugar en el medio; que los seres humanos son omnívoros y está en su naturaleza comer tanto carne como vegetales.

Ética

Para los vegetarianos no es ético comer carne cuando hay otras opciones disponibles, ya que hay diversos estudios científicos que demuestran que los animales son seres sensibles que experimentan emociones, tienen sentimientos y pueden desarrollar relaciones sociales.

En cambio, para los carnívoros comer carne es una parte natural del ciclo de vida. Los seres humanos fuimos creados por la evolución para comer carne y demás alimentos derivados de los animales. Además, las plantas también tienen emociones ya que se comunican, responden y crean comunidades.

Biología

En el punto de vista de quienes no comen carne de animales, la anatomía humana evolucionó para poder seguir una dieta básicamente vegetariana. Los seres humanos carecen de algunas características esenciales que tienen los carnívoros. La boca y los dientes son planos y cortos, lo cual es más apropiado para alimentos fibrosos. Los intestinos son largos y esto facilita la digestión de vegetales. El hígado no puede purificar fácilmente el exceso de la vitamina A que se obtiene al comer carne.

Pero, para los carnívoros comer carne es una parte esencial de la evolución humana desde hace más de 2,3 millones de años. La carne fue una de las razones por las cuales los seres humanos pudieron desarrollar su cerebro e inteligencia.

Salud

Para los veggies, una dieta vegetariana brinda una nutrición completa y beneficios saludables, ya que puede satisfacer las necesidades proteicas, proveer todos los aminoácidos esenciales y mejorar la salud. Estudios demostraron que una dieta vegetariana reduce el riesgo de contraer varias enfermedades y puede también brindar todas las vitaminas, nutrientes y minerales necesarios.

Quienes comen carne determinan que la carne es increíblemente nutritiva: contiene proteína de alta calidad y nos proporciona creatina, la cual forma una reserva de energía en los músculos y el cerebro. Las vitaminas A, B y D son buenas para la visión y para los músculos y huesos de los dientes, y también ayudan a mantener el sistema nervioso central y la salud de la piel.

Medio ambiente

Según los que no comen carne, ser vegetariano puede tener un gran impacto positivo en el planeta: protege el suelo, preserva el agua, ahorra energía y purifica el aire. Al mantener una dieta vegetariana, se puede reducir la cantidad de tierra y recursos de aceite que se consumen, y disminuir la huella de carbono en el medio ambiente.

Pero, para los que sí la consumen, la integridad medioambiental requiere de patrones como el consumo de carne, ya que este es el principio fundamental de la salud ecológica. No existe ningún vegetal que no dependa del estiércol de animales o peces para su fertilidad. Una gestión adecuada de los animales es la mejor manera de detener el cambio climático y la desertificación.

Elección

Los vegetarianos dicen que “uno es lo que come”. Para ellos ser vegetariano o vegano solía ser un compromiso alternativo, pero ya no es así. La idea del adagio “uno es lo que come” está realmente fundada y ser vegetariano no se trata solo de una elección dietaria sino de una visión de la vida.

Por su lado, para los carnívoros, el vegetarianismo es una estrategia de marketing, ya que las etiquetas como “de campo” o “natural” están más relacionadas con una moda pasajera  que con mejorar nuestros alimentos de una forma significativa. En muchas partes del mundo, el vegetarianismo no es una opción viable ya que en algunos casos puede resultar muy costoso alimentarse sin comer carne animo

¿Qué es la homeopatía?

Laura Martínez



En los últimos años ha proliferado la venta de fármacos con un bajo contenido en sustancias químicas, que en teoría entrañan un menor riesgo para la salud y seducen a muchos pacientes. Con el paso del tiempo, sin embargo, la medicina homeopática ha resultado ser más perjudicial que la medicina convencional pues mucha gente opta por estas terapias para combatir enfermedades graves. De hecho, muchos consumidores continúan medicándose con fármacos milagrosos cuyos efectos pone en duda la comunidad científica.

La homeopatía es un tipo de medicina alternativa que se sustenta sobre dos principios dogmáticos promulgados por su creador Samuel Hahneman hace 200 años. El primero de ellos afirma que una sustancia que provoca los mismos síntomas en el cuerpo que una enfermedad posee propiedades curativas de la misma. El segundo afirma que un principio activo es más eficaz cuanto más diluido esté en agua. Sus fundamentos se alejan del método científico, por lo que ha sido catalogada como pseudociencia.

La producción de los medicamentos se basa en sumergir durante horas plantas medicinales en un excipiente (agua, alcohol, azúcar) con el fin de que este “guarde en su memoria” las propiedades curativas de la materia prima. Posteriormente, esta solución se diluye hasta presentar en su composición sólo una millonésima parte de la molécula inicial. Como resultado, obtenemos un fármaco con un contenido 99% acuoso que cura el mismo síntoma en cientos de enfermedades diferentes.

Lejos de desconfiar de este preparado claramente inocuo, un 29% de la población europea se encomienda a los tratamientos homeopáticos al experimentar una cierta sensación de bienestar, bien inducida por el efecto placebo, bien por los efectos de esa dosis microscópica de principio activo. En cualquier caso, como bien sostiene la comunidad médica, decantarse por un fármaco de dudosa eficacia que puede poner en riesgo tu vida está más cerca de ser un acto de fe que de naturismo.

Qué es el virus zika, la enfermedad que se está propagando por América Latina


        Dando CLIC sobre la imagen podrás

 elaborar un sistema sencillo para atrapar mosquitos y así evitar la enfermedad.
    Mosquito
    
Image copyright Thinkstock
Image caption El zika es transmitido por la picadura de un mosquito.
En los últimos meses, el nombre de un virus desconocido hasta el momento en América Latina comenzó a circular: el zika, también conocido como ZIKAV o ZIKV.
En febrero de 2015, las autoridades brasileñas comenzaron a investigar un brote de erupciones en la piel que afectaba a seis estados en la región noreste del país.
Según la Organización Panamericana de la Salud, 20 países ya han reportado la detección del zika en su territorio: Barbados, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guadalupe, Guatemala, Guyana, la Guayana Francesa, Haití, Honduras, Martinica, México, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, la isla de San Martín, Surinam y Venezuela.
Pero la OPS señala que el recuento crece cada día y considera que acabará llegando a todos los países de América Latina.

En ese sentido, el Ministerio de Salud de Costa Rica ya confirmó el primer caso en su territorio, el un hombre que fue infectado en un viaje a Colombia.
Y al otro lado del Atlántico, en Austria, Dinamarca y en España, también se han reportado los primeros casos, aunque todos ellos importados.
A continuación, BBC Mundo compila lo más importante que debes saber sobre el tema.
  • ¿QUÉ ES?

El virus zika es causado por la picadura de un mosquito y se cataloga como un arbovirus perteneciente al género flavivirus, que son aquellos que animales invertebrados como zancudos y garrapatas le transmiten al ser humano.
               
El zika es similar al dengue, la fiebre amarilla, el virus del Nilo Occidental y la encefalitis japonesa.
Se transmite tras la picadura de un mosquito del género aedes, como el Aedes Aegypti, que causa el dengue.
  • ORIGEN

                Termómetro
Image copyright Thinkstock
Image caption La fiebre es uno de los síntomas de la enfermedad, pero no suele ser muy alta.
El virus se identificó en 1947 por primera vez en Uganda, específicamente en los bosques de Zika. Se descubrió en un mono Rhesus cuando se realizaba un estudio acerca de la transmisión de la fiebre amarilla en la selva.
Análisis serológicos confirmaron la infección en seres humanos en Uganda y Tanzania en 1952, pero fue en 1968 que se logró aislar el virus con muestras provenientes de personas en Nigeria.
Análisis genéticos han demostrado que existen dos grandes linajes en el virus: el africano y el asiático.
  • BROTES PREVIOS

En 2007 se registró la infección en la isla de Yap, que forma parte de Micronesia, en el Océano Pacífico. Fue la primera vez que se detectó el virus fuera de su área geográfica original: África y Asia.
A finales de octubre de 2013, se inició un brote en la Polinesia Francesa, también en el Pacífico, en el que se identificaron 10.000 casos.
De ese total, aproximadamente 70 fueron graves. Los pacientes desarrollaron complicaciones neurológicas, como meningoencefalitis, y autoinmunes, como leucopenia (disminución del nivel normal de leucocitos en la sangre).
En febrero de 2014 las autoridades chilenas confirmaron un caso de transmisión autóctona en la Isla de Pascua. El mismo coincidió con un brote en Nueva Caledonia y las Islas Cook. Nuevamente en el Océano Pacífico.
  • TIEMPO DE INCUBACIÓN

Suele oscilar entre 3 y 12 días. Tras este período, aparecen los síntomas. Sin embargo, la infección también puede presentarse de forma asintomática.
                Repelente de mosquitos
Image copyright Thinkstock
Image caption Una de las medidas de protección es el uso de repelentes contra los zancudos.
Según un estudio publicado en la revista médica The New England, una de cuatro personas desarrolla síntomas.
No se ha reportado ninguna muerte que haya sido causada por la enfermedad.
La mayoría de las personas se recupera y la tasa de hospitalización es baja.
  • SÍNTOMAS

Generalmente, duran entre cuatro y siete días y pueden confundirse con los del dengue.
En los casos en los que las señales que revelan la enfermedad son moderados, la persona puede tener fiebre de menos de 39°C, dolor de cabeza, debilidad, dolor muscular y en las articulaciones, inflamación que suele concentrarse en manos y pies, conjuntivitis no purulenta, edema en los miembros inferiores y erupción en la piel, que tiende a comenzar en el rostro y luego se extiende por todo el cuerpo.
Con menos frecuencia se presentan vómitos, diarrea, dolor abdominal y falta de apetito.
                Paracetamol
Image copyright PA
Image caption Se recomienda el uso de paracetamol, no de aspirinas porque puede causar sangrado.
Las complicaciones de tipo neurológico y autoinmune han sido excepcionales hasta el momento debido a que solo se vieron en la Polinesia Francesa.
  • TRATAMIENTO

No hay una vacuna ni un tratamiento específico para el zika, sólo un manejo sintomático que consiste en descansar y en tomar acetaminofén o paracetamol para el control de la fiebre.
No se recomienda el uso de aspirinas por el riesgo de sangrado que acarrea.
También se aconseja ingerir líquido en abundancia para paliar el que se pierde por diferentes razones.
Para manejar el prurito ocasionado por la erupción, se pueden utilizar antihistamínicos.
Es necesario mantenerse alejado del paciente al menos durante la primera semana de la enfermedad para evitar el contagio.
  • PREVENCIÓN

Como la transmisión ocurre por la picadura de un mosquito, se recomienda el uso de mosquiteros que pueden impregnarse con insecticida y la instalación de mallas antimosquitos si no se tienen.
               
Image copyright AP
Image caption El uso de mosquiteros se aconseja en los casos en los que se contrajo el virus y también como prevención.
Se deben utilizar repelentes con Icaridina y ropa que cubra las extremidades, para que haya menos posibilidades de sufrir una picadura.
El riesgo para el continente se encuentra en el potencial de transmisión de la enfermedad, que radica en que los mosquitos transmisores del virus viven en la región y en la densidad poblacional de la misma.
Fuentes: Organización Panamericana de la Salud, Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades, Biblioteca Nacional de Medicina e Institutos de Salud de Estados Unidos y WebMD

 


El estrés de la vuelta al trabajo se puede paliar con dieta sana, ejercicio y un correcto descanso nocturno


 14/09/2014




Un estudio con mujeres sanas post-menopáusicas ha descubierto que los efectos agresivos de las situaciones estresantes sobre su ADN es significativamente menor en mujeres con estilos de vida saludables. Esto protege frente a envejecimiento prematuro y diversas enfermedades como el cáncer. 


Un reciente estudio de la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.) ha demostrado que los efectos negativos del estrés sobre el envejecimiento celular pueden ser contrarrestados mediante un estilo de vida saludable: dieta equilibrada, algo de ejercicio y dormir bien.

En el estudio han participado 239 mujeres sanas, no fumadoras, que estaban en la etapa post-menopáusica, las cuales han sido seguidas durante un año. Durante este periodo se hicieron encuestas sobre los hábitos de vida relativos a alimentación, ejercicio y descanso y se registraron todos los eventos estresantes ocurridos durante todo el año (estrés laboral, pérdidas de empleo, fallecimientos cercanos, cuidado de enfermos, etc.). Además, a todas se les tomó una muestra de sangre al comienzo y final del experimento con el fin de estudiar el nivel de envejecimiento de sus células.

Este análisis se hace mediante el estudio de los cromosomas de ADN, en concreto, mediante el estudio de la longitud de sus telómeros. Los telómeros, son los extremos de los cromosomas y están formados por ADN no codificantes, es decir, que no tiene genes y no da lugar a ninguna proteína. Están formado por muchas repeticiones de ADN cuya finalidad es la de proteger y mantener la estabilidad estructural de los cromosomas de forma que los verdaderos genes no sufran daños. Cuando agentes oxidantes atacan nuestros cromosomas, son estas regiones teloméricas las que se ven afectadas, de forma que se destruyen parte de esas repeticiones.Cuantos más años tiene una persona más daño se acumula en sus cromosomas y por tanto menos largos son sus telómeros. Esto, obviamente, aumenta el riesgo de que el ADN codificante sufra daños, lo que conduce a la muerte celular o puede ser origen de numerosas enfermedades, como múltiples tipos de cáncer por mutación de los genes que hacen que las células se reproduzcan sin control.
Según los resultados de este estudio recientemente publicado en la revistaMolecular Psychiatry, se ha concluido que, ante eventos similares de estrés, las mujeres que tenían peores estilos de vida sufrían un acortamiento significativamente mayor de sus telómeros en sus células sanguíneas (se reducía, de media, 35 pares de bases, que es la unidad más pequeña del ADN). Según esto, los autores concluyen que una dieta saludable, ejercicio regular y un descanso nocturno adecuado, protegen frente a los daños celulares del estrés y esto, a su vez, se relaciona con la protección frente a diversas enfermedades derivadas del envejecimiento celular como son los accidentes cardio y cerebrovasculares, la demencia, obesidad, diabetes, osteoporosis y diversas formas de cáncer.

Referencia: Puternam E et al. Determinant of telomere attrition over 1 year in healthy older women: stress and health behaviors matter. Molecular Psychiatry, Julio 2014. DOI: 10.1038/mp.2014.70

No hay comentarios:

Publicar un comentario